¿Qué hacer si tienes resequedad vaginal?

La resequedad vaginal es común después de la menopausia y de hecho, puede presentarse incluso si no se ha llegado a la menopausia. Ansiedad, ciertos medicamentos, cambios en su ciclo menstrual, el parto y la lactancia materna pueden causar una caída en los niveles de estrógeno.

Aquí están algunos consejos para ayudarte:

Lubricantes

Los productos de venta libre que simulan la humedad y lubricación natural se pueden utilizar con seguridad y regularidad. K-Y ® es la marca #1 recomendada de lubricantes personales. Si estás probando un lubricante personal, inténtalo con K-Y® gel lubricante, un gel a base de agua que se siente muy bien, ya que contiene una fórmula suave. Experimenta que producto es adecuado para ti. Sólo recuerda, comenzar con una cantidad pequeña de lubricante, no toda la botella  y ajustar la cantidad a medida que te familiarices con él.

Un buen cuidado del cuerpo

Mantente hidratada, y todo tu cuerpo va a mantenerse hidratado. Del mismo modo, trate de reducir el consumo de alcohol si estás teniendo problemas con la resequedad vaginal.

También podría ser ideal añadir algunos alimentos saludables a tu dieta, tales como aguacates, nueces y semillas que contienen vitamina E, la cual se cree que ayuda en el alivio de la resequedad vaginal. También, de acuerdo con la guía  de la salud y  medicina alternativa del centro médico de la Universidad de Maryland, la linaza y soya podrían imitar el estrógeno en el cuerpo.

Datos útiles de estilo de vida

Deja de fumar. El hábito de fumar disminuye la circulación, lo que significa menos sangre que fluye a la vagina y menos producción de lubricación vaginal. También detén el uso de jabones perfumados, baños de burbujas perfumados y duchas vaginales. Algunos detergentes y papel higiénico perfumado pueden irritar los tejidos vaginales que podrían inhibir la producción de lubricación natural. Además, toma en cuenta que si estás utilizando un nuevo tipo de tampón o condón; podrían tener un efecto de resequedad.

Recetas de productos con estrógeno.

Si la resequedad vaginal es lo suficientemente grave como para causar dolor o malestar, habla con tu médico acerca de un medicamento de estrógeno que se pueda recetar y se administre en forma de crema, tableta, supositorio o un anillo. Muchas mujeres encuentran estos tratamientos eficaces, pero existen algunas preocupaciones acerca de la cantidad de estrógeno que se absorbe al torrente sanguíneo durante su uso. La terapia con estrógeno se ha relacionado con un mayor riesgo de coagulación de la sangre y ciertos tipos de cáncer. Ciertos medicamentos podrían hacer que un tratamiento de estrógeno, sea inadecuado así que asegúrate de platicar esta opción con tu médico.